Esta semana leía un artículo sobre las necesidades económicas que tendrá la sanidad española para los próximos 10 años y hablaban de cerca de 50.000 millones de euros. Después de leer esta información y la cifra, me pregunto si esta es la razón por la que muchas administraciones elaboran unos concursos para adjudicar material sanitario a un determinado proveedor donde el precio puntúa el 50% o 70% dejando la calidad en un escueto 30%.

Es muy triste que no se tenga en cuenta el daño que causan a los pacientes determinadas decisiones en la adjudicación de dicho material. La administración debería tener muy presente, entre las razones principales de puntuación de estos concursos, el impacto en la salud del paciente, ya que esto influye directamente en el bienestar de las personas, y un buen material puede ayudar a prevenir futuras complicaciones.

Año tras año explicamos a los responsables de las distintas administraciones que este modelo es insostenible y pedimos, por ello, un Pacto de Estado en Sanidad. El cambio del modelo actual hacia uno que mire a la cronicidad, un  cambio de visión hacia los pacientes en el que todas las decisiones se fundamenten en el bienestar del paciente que, a la larga, además supondrá un ahorro muy importante a las arcas del Estado.
A veces me preguntan por los avances en diabetes, las nuevas tecnologías, etc., y respondo que el mayor avance o revolución de la historia será conseguir empoderar al  paciente y que este se convierta en el eje de actuación del modelo sanitario, la gestión, los concursos, etc. Con una buena formación, atención y medios adecuados para el paciente reduciríamos drásticamente las complicaciones de las patologías crónicas, el gasto sanitario y conseguiríamos una población más satisfecha con su salud y con su Sanidad.