Como ya sabemos la diabetes tipo 2 es una patología multifactorial; en ella influyen varios factores de riesgo. Algunos son modificables, los llamados factores ambientales como la alimentación continuada con exceso de carbohidratos o grasas saturadas, la falta de actividad física, la carencia de sueño, el stress…
También influyen y mucho, la concurrencia de factores no modificables; nuestra edad, la etnia a la que pertenecemos o el historial familiar en diabetes tipo 2. Estos últimos hacen referencia a la predisposición genética. Este riesgo genético es el mismo para toda la vida. No varia desde nuestro nacimiento y nos predispone a que los factores ambientales puedan afectarnos en mayor medida.

El ADN, nuestra motivación

El genoma de cada persona es más de un 99% idéntico al de cualquier otra persona, en cualquier parte del mundo. Las diferencias que representan menos del 1% de nuestro genoma se deben a variantes genéticas naturales.
Es como si todos fuéramos “coches”. Unos seríamos utilitarios, otros todoterreno de grandes ruedas, otros furgonetas con mucha carga…
Todos nacemos diseñados para recorrer miles de kilómetros.
Cada unos tenemos un motor diferente. Solo descubrimos las características de nuestra mecánica si levantamos la tapa del motor. De nosotros puede depender cómo y por dónde transitamos. Por qué carretera circulamos; si elegimos una pista llena de baches, o trayectos urbanos con mucho consumo o por el contrario carreteras generales a una cómoda velocidad constante.
De nosotros y de nuestro entorno depende la vida de nuestro motor, el esfuerzo al que exponemos a nuestro vehículo, los cuidados a los que sometemos, el tipo y calidad del combustible que añadimos…

Primera salida: prevención

De nosotros también depende conocer la predisposición genética para descubrir a tiempo si debemos cambiar de carretera y así prevenir la diabetes tipo 2.
Ya es posible conocer la predisposición de los miembros jóvenes de nuestra familia si creemos que hay posibilidad que desarrollen la patología y ayudarles a tomar cuanto antes la primera “salida” incorporarando hábitos saludables; transitar por una carretera que nos ayude a prevenir la diabetes tipo 2 entre otros muchos beneficios.

Cada una de nuestros millones de celúlas tienen inscrito en su núcleo un “manual de instrucciones”. Es el adn. Este “libro” recoge cómo se desarrollarán y cual es la función de cada célula de nuestro cuerpo. Cada gen podría ser cada una de las “palabras” de ese manual de instrucciones. Con una prueba de genotipado pueden conocerse esas  “palabras” y ver qué “letras” (variantes genéticas) las componen.
DIABETESprevent de Patia es una prueba de genotipado con la que se pueden descubrir las variantes genéticas que están asociadas en la diabetes tipo 2. Estas variantes se han obtenido en los mayores estudios genómicos realizados hasta la fecha por el Broad Institute (MIT & Harvard, Massachussets).
Conocer cada una de las variaciones en los genes que influyen en la diabetes tipo 2 nos ofrece una información muy útil para saber cómo actuar.
Una simple muestra del adn de tu boca, obtenida de forma cómoda y sin dolor, puede ayudar mucho para prevenir la diabetes tipo 2 porque el riesgo genético es el mismo para toda la vida.