Tras casi tres años al frente de la Federación Española de Diabetes (FEDE) considero, sinceramente, que estamos consiguiendo avances muy positivos por el bienestar de todo el colectivo de personas con diabetes. No os voy a sorprender diciendo que todavía queda mucho por hacer, pero, en términos generales, las cosas poco a poco y con paso firme van avanzando.

La semana pasada se confirmaba la incorporación de 3 nuevas asociaciones a FEDE y muy pronto lo harán otras dos más. Cada vez son más las asociaciones que apuestan por la unidad como vía para ser una federación fuerte y con recursos con los que se pueda luchar y defender los derechos de las personas con diabetes y de sus familias. Asociaciones que quieren ser parte de FEDE y trabajar codo con codo en las actividades e iniciativas que se ponen en marcha. Soy consciente de que establecer una visión y una misión de una organización tan grande como la nuestra conlleva mucho esfuerzo y necesita tiempo para conseguir que, poco a poco, nuestro mensaje vaya calando entre todos.

Las asociaciones de pacientes son muy importantes y la unidad de todas ellas consigue que a medio plazo se consigan éxitos para todos nosotros. Es necesario que tengamos rutinas de juntas directivas, que apostemos por trabajar en equipo de forma coordinada y con una buena comunicación entre nosotros. Debemos eliminar de nuestro trabajo los temas personales, ya que son cuestiones que no aportan nada a la causa que nos une y perjudican a los pacientes.

Las personas que nos embarcamos en estos proyectos de trabajar o colaborar en una asociación, tenemos que creer en lo que hacemos, porque el día a día tiene muchos sinsabores; en unas ocasiones cuesta seguir el ritmo y en otras nos puede el desánimo. Así que desde aquí tengo que daros las gracias a todos los voluntarios que trabajáis por la diabetes, porque sin vuestra ayuda todo lo que hacemos no sería posible.

Estoy convencido que este será un gran año y el resultado llegará gracias al trabajo que, en conjunto, hacemos cada día.