Hoy es el Día Mundial del Dietista-Nutricionista, y me gustaría hacer varias reflexiones sobre la importancia del papel de estos grandes profesionales. 


Y es que, como sabréis, la diabetes se apoya en 3 conceptos fundamentales: medicación, ejercicio y alimentación; lo que convierte el trabajo de los dietistas-nutricionistas en esencial para la prevención y el tratamiento de esta patología. 


Cuando acudimos a nuestra consulta de Atención Primaria nos encontramos un espacio en el que el papel del médico cada vez es más complicado y difícil de gestionar, debido principalmente a una escasez de tiempo en consulta. Esto provoca que, en ocasiones, deban atender hasta 50 pacientes por día, lo que hace que el abordar el tratamiento y seguimiento de un paciente con diabetes para comprobar cómo lleva la enfermedad  se haga francamente difícil, por no decir imposible.

Desde la Federación Española de Diabetes (FEDE) llevamos un tiempo diciendo que necesitamos más enfermeras en nuestras consultas que ayuden y se complementen con los médicos en el seguimiento del paciente y de su tratamiento. No obstante, también es cierto que la alimentación requiere de profesionales especializados en la materia, que puedan ayudar a las personas con diabetes a entender cuáles son los alimentos más apropiados, adecuando así las pautas de alimentación, de forma individual para cada paciente.

Acabemos ya con la práctica tan extendida de tan sólo y sin más, facilitar fotocopias de los alimentos recomendados. Necesitamos formar e informar, necesitamos establecer cuál es la mejor alimentación para cada persona porque nuestra calidad de vida y las posibles complicaciones de salud están relacionas muchas veces con lo que comemos.

Por lo tanto, desde FEDE quiero reivindicar la importancia y el papel de los dietistas-nutricionistas. Pero, sobre todo, quiero pedir que estos profesionales formen parte de nuestro Sistema Nacional de Salud (SNS) y se integren en la atención de los ciudadanos y pacientes con diabetes en España.

Si esto se consigue, ganaremos en salud y calidad de vida. Y si me lo permiten, también lograremos un ahorro sanitario, porque conseguiremos eliminar o alejar futuras complicaciones.